Guía de preparación
Cómo preparar té correctamente
Una buena taza depende sobre todo de cuatro cosas: cantidad de hoja, temperatura del agua, tiempo de infusión y un agua que no tape el té. Empieza con una receta sencilla y ajusta desde ahí.
En esta guía
La receta básica para preparar té en hoja
Si estás empezando, no necesitas complicarlo. Para una preparación occidental normal puedes tomar como referencia 2,5–3 g de té por unos 200 ml de agua, ajustar la temperatura a la familia del té y retirar las hojas cuando termine el tiempo de infusión.
01 · Hoja
2,5–3 g
Por unos 200 ml de agua es un buen punto de partida. Después puedes ajustar la cantidad a tu gusto y al té concreto.
02 · Agua
La temperatura importa
Un verde delicado no pide lo mismo que un Assam, un oolong oscuro o un pu-erh.
03 · Tiempo
Retira la hoja
Cuando termina la infusión, separa las hojas del agua. Dejarlas dentro sigue extrayendo y puede endurecer la taza.
Temperatura y tiempo según el tipo de té
Esta tabla está pensada como referencia doméstica. Dentro de cada familia hay excepciones importantes: un Gyokuro, por ejemplo, pide bastante menos temperatura que otros verdes japoneses.| Tipo de té | Agua | Tiempo orientativo |
|---|---|---|
| Té verde japonés | 70–80 °C | 1–2 min |
| Té verde chino | 75–85 °C | 2–3 min |
| Té blanco | 75–85 °C | 3–5 min |
| Oolong | 80–95 °C | 2–4 min |
| Té negro | 90–98 °C | 2–4 min |
| Pu-erh / té rojo | 95–100 °C | 2–3 min |
Cómo preparar té paso a paso
Calienta solo el agua que necesitas
Parte de agua fresca. Si utilizas un hervidor con regulación, selecciona directamente la temperatura. Con un hervidor normal puedes medirla con un termómetro o dejarla bajar después de hervir.Precalienta el recipiente
Un poco de agua caliente en la tetera o la taza evita que un recipiente frío robe demasiado calor justo cuando comienza la infusión. Vacíala antes de añadir el té.Mide la cantidad de hoja
Empieza alrededor de 2,5–3 g por 200 ml. Una báscula pequeña es más fiable que medir por cucharaditas, porque un té de hoja grande y uno muy enrollado ocupan volúmenes completamente distintos.Añade el agua a la temperatura adecuada
Aquí es donde más errores veo con el té verde. El agua más caliente extrae más deprisa y puede hacer que una hoja delicada resulte mucho más amarga o astringente. En un té negro robusto, en cambio, necesitamos más temperatura.Controla el tiempo
No hace falta mirar el reloj con angustia, pero sí saber cuándo empezaste. En cuanto llegues al tiempo previsto, prueba la taza. Si está bien, separa completamente las hojas del agua.Prueba antes de cambiar nada
La primera preparación es una referencia. Si quieres afinarla, modifica una sola variable cada vez. Así sabrás si el cambio que notas viene de la temperatura, el tiempo o la cantidad de hoja.Cuánto té usar por taza
2,5–3 g por 200 ml funciona bien como punto de partida para muchas preparaciones occidentales, pero no es una cifra sagrada. Algunas hojas voluminosas agradecen algo más de cantidad y determinados tés de sabor intenso pueden necesitar menos.Lo que no recomiendo es solucionar siempre una taza floja dejando el té mucho más tiempo. A menudo es mejor aumentar ligeramente la cantidad de hoja y mantener una extracción limpia.Ejemplo: si preparas una tetera de 400 ml,
empieza aproximadamente con 5–6 g de hoja.
Si la taza queda corta, puedes subir un poco la cantidad la siguiente vez
sin modificar automáticamente temperatura y tiempo.
El agua puede mejorar o apagar un té
La mayor parte de una taza es agua, así que su sabor y composición se notan. Un agua muy dura puede hacer que algunos tés resulten más apagados, menos limpios o con una sensación mineral que tapa parte del perfil de la hoja.Si notas que tés distintos terminan sabiendo demasiado parecidos, haz una prueba sencilla con agua filtrada. No necesitas buscar un agua extraña ni convertirlo en un experimento químico: simplemente compara.También prefiero calentar agua fresca en lugar de hervir una y otra vez la que queda en el hervidor. Además de ser innecesario, dificulta repetir la preparación en condiciones similares.Tetera, taza con filtro o infusor: lo importante es que la hoja tenga espacio
Para preparar té en casa no necesitas una colección de utensilios. Una tetera, una taza con filtro amplio o un buen infusor son suficientes. Lo importante es que puedas retirar la hoja al terminar y que esta tenga espacio para hidratarse y abrirse.Los infusores muy pequeños pueden comprimir las hojas grandes. Funcionan para determinadas mezclas o cortes de hoja, pero no son mi primera elección para un oolong enrollado, un Pai Mu Tan o cualquier té que aumente mucho de volumen al hidratarse.¿Vidrio, porcelana, cerámica o hierro?
Todos pueden funcionar bien. Cambia principalmente cómo retienen y transmiten el calor. El vidrio permite ver la apertura de la hoja; porcelana y cerámica son muy versátiles; y los recipientes con mucha masa térmica mantienen la temperatura durante más tiempo.Para empezar, escogería antes un recipiente práctico y fácil de limpiar que uno complicado. La constancia en la preparación vale más que el material por sí solo.Té puro y té aromatizado: parte de la misma base
No necesito dos sistemas completamente distintos para prepararlos. En ambos casos parto de la familia de té que hace de base y ajusto desde ahí.Un Sencha japonés agradece una preparación bastante precisa porque queremos conservar su limpieza, su carácter vegetal y su equilibrio. En una mezcla aromatizada puedo hacer pequeños ajustes, pero no compensaría un aroma débil sobreextrayendo la hoja base.Lo mismo sucede con un Earl Grey : sigue siendo un té negro y su preparación debe respetar primero esa base.Cómo corregir una taza que no ha salido bien
Aquí es donde de verdad se aprende. No cambies tres cosas a la vez: identifica el problema y mueve primero la variable más probable.Está amargo o muy seco
Baja primero la temperatura. Si sigue demasiado agresivo, reduce después el tiempo de infusión.Está flojo o aguado
Revisa la cantidad de hoja. Después puedes aumentar ligeramente el tiempo o la temperatura si el tipo de té lo admite.Huele bien pero sabe poco
Suele faltar extracción. Prueba con unos segundos más antes de subir mucho la temperatura.Tiene buen sabor al principio y luego raspa
Es posible que las hojas hayan seguido dentro del agua demasiado tiempo. Cuando llegues al punto que buscas, separa completamente hoja y licor.Errores frecuentes al preparar té en hoja
- Usar agua hirviendo para absolutamente todo. Especialmente problemático con verdes y otros tés delicados.
- Dejar las hojas dentro indefinidamente. La infusión continúa aunque ya hayas alcanzado el punto que querías.
- Medir siempre por cucharaditas. El volumen cambia muchísimo entre hojas.
- Usar un infusor demasiado pequeño. Una hoja grande necesita sitio para hidratarse y abrirse.
- Cambiar varias variables a la vez. Puede mejorar la taza, pero no sabrás qué cambio fue el responsable.
- Ignorar las instrucciones de un té concreto. Las familias dan una referencia; una buena ficha de producto puede afinar mucho más.